Hay leones que viven contra mí,
deténgase en sí propio, como se detuvo mi señor
Jesucristo con el dominus deo y le dijo al justo juez.
Él, señor, a mis enemigos veo venir,
pues tres veces repito ojos tengan y no me vean,
manos tenga y me toquen, boca tengan y no hablen,
pies tengan y no me alcancen,
con dos los miro, con tres les hablo,
la sangre les bebo y el corazón les parto.













