Bendita sierva del Señor,
hermosa Santa Clara de Asis,
que caminaste por la vida
con la mirada puesta en Jesús,
tu corazón inflamado de amor por Él,
eligiendo el silencio y la oración
para buscar su encuentro en la intimidad:
Hoy recurren a ti,
mi alma, mi cuerpo y mi corazón,
para buscar tu compasión y ayuda
y así poder dar solución
a los males que me afligen y desesperan,
que son la tristeza y depresión
por el abandono en que me ha dejado
mi amor_____________
Tu que eres para nosotros un reclamo
a la relación personal y viva con Dios
en Cristo, por el Espíritu Santo,
que colma la profunda necesidad de amor
y comunión que siente todo corazón humano,
compadécete de mi, de mi dolor,
y si vieras que es conveniente para mi,
procúrame el regreso de mi amor,
que espero con esperanza y ansia.