La práctica que detallamos a continuación no sólo está recogida de la antigua tradición mágica, sino que además es todo un ejercicio que nos permitirá mantener un cierto halo de encanto alrededor de nuestra persona. Por tanto, nos ayudará a que nuestra energía quede latente allí por donde pasemos, si bien está indicado para aquellas personas que desean fascinar a otras, sobre todo las que no tienen pareja.
Materiales necesarios:
- 2 agujas de coser.
- Unos cuantos cabellos de tu cabeza.
- Un pequeño imán. Un pedazo de hilo de algodón recio de color rojo.
- Una hoja verde, de buen tamaño y recién cogida.
- Una bolsa de piel de gamuza sin tintar.
- Un cordón de cuero para atar la bolsa.
Realización:
El hechizo que vamos a describir a continuación deberá realizarse a plena luz del día y preferiblemente un viernes.


