Con luces celestiales brillo tu nacimiento,
Santa Inés, portento de gracia,
favorita de Jesús,
protégeme de enemigos,
líbrame de todos mis males,
y dame tu bendición.
Cuando rezabas, en ese lugar,
aparecieron bellas flores,
que en campo hermoso de estrellas,
lo llegaron a transformar,
pues era la llave que abría al cielo,
y dame tu bendición.
Cuando rezabas, en ese lugar,
aparecieron bellas flores,
que en campo hermoso de estrellas,
lo llegaron a transformar,
pues era la llave que abría al cielo,
tu gran amor y tu oración,
y en ella en cierta ocasión,
te dio a su Niño, María.
y en ella en cierta ocasión,
te dio a su Niño, María.
